QUE BUENO LO QUE ESTAMOS HACIENDO JUNTOS

 

El intendente de la Ciudad mira a la cámara y agradece en nombre de “todos” los platenses a la Gobernadora, al Ministro de Seguridad Provincial y al Gobierno Nacional por la lucha que están dando contra el narcotráfico y la destrucción de bunkers de venta de drogas en las barriadas de La Plata. La topadora mientras tanto destruye una construcción. Destruye las paredes de ladrillos sin revocar, cae el enlozado del techo, en pocos minutos todo queda reducido a escombros. Un drom se eleva y filma. El pequeño corto se viraliza por las redes sociales. Luego la maquinaria publicitaria del gobierno provincial, nacional y municipal usaran las imágenes para una publicidad que se puede ver hasta el hartazgo en la televisión. Lo que no se cuenta en ningún lado es la injusticia que se acaba de cometer. Judith y Jorge compraron a fines de 2017 un terrenito en 162 entre 526 y 527, en el casi campo, ahí donde las calles son lenguas de tierra aplanada y los números de las casas no existen. En enero de 2018 Jorge y los hermanos de Judith comenzaron a levantar el sueño de su casa propia. Desmalezaron, alambraron el perímetro, hicieron las bases de la casa, levantaron vigas y paredes de ladrillo, con un esfuerzo infinito, en los francos de Jorge, que trabaja en Olavarría 27 días al mes. Judith se queda con su pequeño hijo en La Plata en una casa que alquilan. Les faltaba poco, muy poco. Ya habían comprado los cerramientos, puertas y ventanas, el sueño de la casa propia estaba ahí…casi podían tocarlo. El 22 de abril pasado, ya entrada la noche, Jorge se entera por un vecino que la policía estaba realizando operativos en el barrio y en su casa. Se encontraba en Olavarría. Llamó a Judith para que en un remisse fuera hasta la construcción. La policía no la dejo llegar. Hicieron la denuncia, se presentaron en la Fiscalía interviniente. Contrataron un abogado. Ezequiel Funes Mat. 61121. Intentaron dar pelea para recuperar su casa, su sueño. Pero la maquinaria de propaganda oficial ya se había puesto en marcha. Insensible, con el solo fin de presentar una acción de gobierno frente al flagelo del narcotráfico. Llegaron temprano el 8 de mayo, con sus topadoras y sus cámaras de televisión. El abogado de la pareja había logrado que la fiscalía le extendiera un escrito para frenar a las topadoras. Pero llego tarde a Romero. En un frenesí destructor, el esfuerzo de la pareja se hizo trizas en minutos. Todo era escombros. Destruyeron hasta tres bolsones de arena que estaban dentro de la propiedad. Hoy Judith y Jorge reclaman justicia. Reclaman que les restituyan su esfuerzo, que les devuelvan su sueño, que dejen de pasar por televisión las imágenes de la destrucción de su casa y que Garro y Ritondo les pidan perdón.

Entrevista a Judith:

 

 

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